lunes, 18 de enero de 2010

INTERPRETACION DE LOS SUEÑOS EN LAS RELIGIONES EGIPCIA, BAHÁ´ÍS Y ABORÍGENES AUSTRALIANOS

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Universidad Central de Venezuela

Facultad de Humanidades y Educación

Escuela de Historia

Cátedra: Historia de las religiones
Prof. Rodrigo Fernández

INTERPRETACIÓN DE LOS SUEÑOS

SEGÚN LOS ABORÍGENES AUSTRALIANOS,

EGIPCIOS DEL IMPERIO ANTIGUO Y BAHÁ’ÍS

Aixa N. Vivas B.


Caracas, 15 de enero de 2010


Resumen

Los sueños, desde la Antigüedad hasta la actualidad, han generado controversia debido a la interpretación que se le debe dar a su contenido. Es el objetivo de este trabajo estudiar las diversas interpretaciones que se le han otorgado a los sueños a través del tiempo y mediante diferentes culturas y religiones. Para los aborígenes australianos, los sueños ocurren cada vez que un espíritu atraviesa un mortal; para los egipcios del Imperio Antiguo, el sueño indica una manifestación de los dioses o diosas para que el individuo satisficiera los deseos de éstos últimos; los bahá’ís entienden los sueños como la liberación y/o separación entre el alma y el cuerpo físico.

Palabras claves: aborígenes, australianos, egipcios, bahá’í, sueño, ensueño, onírico, interpretación.

Introducción

El ser humano duerme aproximadamente 8 horas al día, lo que equivale a un tercio de su vida durmiendo, del cual buena parte la pasa soñando. Bien es sabido que todos soñamos. Tras recientes y varias investigaciones científicas, se ha comprobado que al soñar, el ser se traslada a una dimensión virtual donde se conjugan experiencias y recuerdos (formados por imágenes, sonidos y sensaciones) que se encuentran en el inconsciente. De esta forma, dichos recuerdos son liberados a través de los sueños, aliviando a la persona de la ansiedad y represión sin ofender la sensibilidad de la personalidad consciente. Es por esto, afirma Freud, que los sueños son simbólicos en esencia, ya que éstos representan un deseo inconsciente socialmente desagradable o inaceptable.

Sin embargo, lo anteriormente afirmado responde a una serie de estudios realizados por expertos en la materia, por lo tanto, no es apropiado suponer que tal conocimiento y/o interpretación ha sido así siempre.

En la antigüedad, los sueños eran utilizados como una fuente para obtener conocimiento sobre la curación de las enfermedades y para predecir el futuro. Así se creía que “cuando se está despierto, tan sólo se ve el presente; cuando se está dormido, se ve el futuro” ('Abdúl-Bahá), creencia que se mantiene hoy en día en algunas religiones, como por ejemplo la fe bahá’í.

Asimismo, para los aborígenes australianos, los sueños indicaban que los espíritus brotaban del suelo y paseaban por la tierra de los mortales. De esta forma, en el antiguo Egipto se creía que los sueños eran revelaciones de los dioses para advertir alguna catástrofe o demandar una ofrenda. A pesar de ser creencias primitivas que el ser humano obtenía al intentar buscar una respuesta de visiones reflejadas en su hora de dormir, en la actualidad, no se escapa la convicción de que los sueños son una manifestación de un Ser Supremo.

Ya sea en el mundo antiguo o en el presente, el ser humano ha estado siempre fascinado por el misterio que esconde la mente y así lo ha reflejado a través de la historia. Y es que, incluso, con todos los descubrimientos y avances científicos, el ser humano seguirá intrigado por los laberintos que esconde la psique.

Interpretación de los sueños

Aborígenes Australianos

Historia. Se cree que los aborígenes australianos provienen de Asia y llegaron al territorio australiano desde hace 40.000 años aproximadamente. Éstos están distribuidos por toda Australia, agrupando el 2,4% de la población. Asimismo, están divididos en comunidades, cada una con su propia cultura y lengua. Antes de la colonización, se cree que existían más de 250 dialectos, 200 de los cuales siguen vigentes hoy día, aunque muchos se encuentran en peligro de extinción.

Los indígenas eran nómadas y basaban su economía en la recolección, la caza y la pesca, antes de la llegada de los europeos al territorio australiano a finales del siglo XVIII. Se estima que para 1788 (año de la llegada de los ingleses a Australia), había aproximadamente 300.000 habitantes, cifra que quedó reducida a 67.000 en 1930. Las razones de este declive se debe a la expulsión de los aborígenes de sus tierras que, para ellos, era sagrada, y la exterminación de tribus enteras.

El siglo XX representa un siglo funesto para estas tribus, ya que para dicha fecha se había consolidado la colonización, y aquellos sobrevivientes a ese proceso eran utilizados como mano de obra barata. Entre 1910 y 1970, se considera que más de 100.000 niños indígenas, menores de 5 años, fueron arrebatados de las manos de sus madres por el gobierno australiano y oficiales religiosos. A este flagelo se le conoce como “Generación Robada”. En 1976, el gobierno reconoce los derechos de los aborígenes y devuelve las tierras a sus dueños tradicionales mediante la Ley de Derechos de la Tierra Aborigen.

Cultura. La cultura de los aborígenes australianos varía según la tribu, cada una de ellas con sus propias tradiciones, lenguas y costumbres. Sin embargo, hay un factor peculiar que es común en todas las comunidades y tribus australianas, éste es la estrecha conexión con el medio ambiente donde vivían.

De esta forma, los nativos se identifican con la naturaleza y se sienten parte de ésta (animales, plantas, accidentes naturales). “Los aborígenes no poseen la tierra, son poseídos por la tierra y sus custodios.” (Anónimo)

Al llegar al continente australiano, se establecieron a lo largo y ancho del territorio, manteniendo una armonía con la naturaleza, extrayendo de ésta lo justo para satisfacer sus necesidades. Así, su vida se basó, y aún se basa, en conservar su afinidad con el medio ambiente, teniendo poco contacto con el mundo exterior, lo que les permitió perseverar muchas de sus antiguas tradiciones a lo largo del tiempo, sin sufrir ningún tipo de modificación.

Religión. La religión aborigen se basa en un fuerte vínculo entre el ser humano y su entorno ambiental, ésa es la base de toda su cultura. También, sus ideales religiosos se fundamentan en la creencia espiritual. Ninguna tribu creía en un Dios Supremo, hasta la llegada del hombre blanco, muchos indígenas han abandonado sus principios tradicionales y se han convertido al cristianismo. Bien se puede notar en sus pinturas rupestres la exaltación de figuras espirituales tales como los wandjina (Ver imagen 1) y Baiame (Ver imagen 2).

Sus ritos espirituales vienen acompañados de danzas y ciclos cánticos, así como también de arte corporal.

No tienen sacerdotes, todos participan en sus ceremonias, aunque los ancianos son muy respetados. La función que cumplen éstos últimos es guardar y perseverar unas tablillas o piedras en donde se escriben o labran símbolos que representan lo conmemorado en el rito ceremonial. De igual manera, los ancianos esconden dichas tablillas en cuevas y son los encargados de sacarlas y mostrarlas en ritos posteriores para recordar y enseñar las historias plasmadas en éstas. Asimismo, el arte rupestre responde al mismo propósito. Tanto las tablillas, como las pinturas cavernarias y las canciones son consideradas sagradas.

Otros ritos y cultos que poseen los aborígenes australianos son el rito de iniciación para los hombres que consiste en la circuncisión; los ritos de suministro de alimentos, basados principalmente en provocar la lluvia ya sea mediante danzas y cantos o derramando sangre sobre las tablillas sagradas, entre otros; la ceremonia de vinculación a un tótem, el cual suele ser una particularidad de su entorno geográfico, fortaleciendo así la relación con la tierra, de la que se sienten parte y protegen; y por último el rito de “El Ensueño” o “Dreaming”, el cual está altamente vinculado con la otorgación del tótem. Las dos últimas ceremonias, anteriormente señaladas, son consideradas, por los nativos australianos, como los cultos más importantes dentro de su religión.

Como todas las culturas, los aborígenes australianos poseen mitos y leyendas. Dentro de éstas destacan la leyenda de la serpiente del arco iris, la leyenda del canguro y el mito de la creación del mundo, mejor conocido con el nombre de “Tiempo de sueño” o “Dreamtime”.

Importancia de los sueños. Uno de los rasgos más relevantes dentro de la cultura de los indígenas australianos es la importancia que éstos otorgan a la interpretación de los sueños. Para ellos, todo su medio ambiente y su vida giran alrededor de los sueños. De hecho, la denominación “sueño” que utiliza y aplica el aborigen australiano a casi todo, hasta al estado de vigilia, no debe entenderse bajo cualquiera de las acepciones modernas que indican un estado psíquico, sino que corresponde a una unidad que expresa todo aquello que se refiera a las experiencias o creencias personales.

De este modo, se observa que el mito de la creación del mundo o “Tiempo de sueño”, para ellos, se basa en un sueño o edad de sueño. Así, creen que los espíritus se desplazaron por la tierra en un sueño, y luego de haberla recorrido, se despertaron y comenzaron a crear, mediante canciones y danzas, todo en la tierra: los animales, las plantas, la luna, el sol, los seres humanos, etc.

A pesar de diferir en tradiciones y dialectos, todas las tribus australianas sostienen esa leyenda como única para explicar la creación del mundo, así como también le dan la misma importancia a los sueños.

Para los indígenas australianos, la ceremonia de conexión a un tótem está altamente vinculada con los sueños, ya que los tótem son vistos como un sueño. Al nacer, cada uno recibe una canción que se supone utilizaron los antepasados en la creación de la Tierra. Estas canciones son transmitidas de generación en generación y son lo que denominan “Ensueños”. Cuando un joven hereda una canción, hereda con ella la tierra en donde se cantó, no en un sentido de posesión, sino como un compromiso de cuidar y proteger ese territorio, intentando mantenerlo tal cual lo mantenían los espíritus progenitores.

De esta forma, como se cree que los espíritus antepasados crearon la Tierra después de un largo sueño y mediante canciones y danzas, los nativos celebran todos sus ritos con danzas y compases, y para celebrar la otorgación de su tótem, además de bailar y cantar, toman una siesta y así conmemoran el sueño del génesis.

Los sueños son una reanimación de los espíritus que viven en el centro de la Tierra; los espíritus emergen de las profundidades y deambulan por la superficie. Es por eso que, según las creencias oriundas australianas, las personas sueñan: los sueños son ilusiones de la naturaleza que aparecen cada vez que los espíritus atraviesan un mortal.

Egipcios del Imperio Antiguo

Historia. La historiografía moderna encuentra el comienzo del Imperio Antiguo o período menfita (por su capital: Menfis), a comienzos de la III dinastía y concluye al finalizar la VI dinastía. Un rasgo importante dentro del Imperio Antiguo fue que, una vez consolidada la unión del Alto y Bajo Egipto, “el Estado quedaba organizado como una monarquía de derecho divino, en la que el faraón disponía de todos los poderes, auxiliado por el visir en la capital y los monarcas en la provincia”. (Walker, 2004).

Durante los años que perduró el Imperio Antiguo, el país se desarrolló cultural, política y económicamente. A nivel arquitectónico, se denota gran relevancia en la dinastía IV, debido a que estuvo liderizada por los faraones Snefru, Keops, Kefrén y Mikerino, cuya importancia radica en la construcción de las grandes pirámides. Asimismo, el período se caracterizó por el reemplazo del ladrillo crudo por piedra en los monumentos.

Es a partir de las V y VI dinastía que el Imperio Antiguo entra en un fase de declive, debido a diversas reformas que afectaron y debilitaron fuertemente la economía del país, conduciendo a sus habitantes a un período de hambrunas, acompañado por las guerras civiles y la autonomía gubernamental.

Cultura. La cultura egipcia está altamente marcada por la importancia que éstos daban a la religión. De esta manera, su arte, sus obras arquitectónicas, sus tradiciones y hasta su política están influenciadas por sus creencias religiosas y ritos mágicos.

La religión del Antiguo Egipto era una religión politeísta, en la cual llegaron a sobresalir hasta 700 dioses y diosas diferentes. Además, era común unir dos o más deidades para crear una nueva.

Asimismo, el advenimiento del Impero Antiguo, trajo consigo la monarquía divina, con la cual el faraón no sólo era visto como un rey, sino también como un dios, más bien como la reencarnación de Horus, dios del sol (Ver imagen 3). Por lo tanto, el faraón tenía mucho poder sobre la civilización egipcia. Otro personaje importante dentro de su religión eran los sacerdotes y sacerdotisas.

Dentro de la mitología egipcia, el factor predominante es la creencia de la vida después de la muerte. Durante el Imperio Antiguo, sólo a los faraones les era permitido la vida en el más allá, por lo mismo, la momificación se llevó a cabo, con la intención de conservar el cuerpo. De esta forma, si el cuerpo físico se mantenía conservado, el espíritu podía vivir en el mundo del más allá.

Las grandes pirámides fueron construidas con el fin de ser utilizadas como tumbas para los faraones. Antes de ser enterrados, los egipcios seguían una serie de pautas o reglas contenidas en el Libro de los Muertos.

El culto al Sol, como a otras deidades, se manifestó en las superestructuras del Antiguo Egipto. Las pirámides, además de ser las tumbas que resguardarían el cadáver del faraón, también eran la representación de algún dios o diosa. Asimismo, predominaban otros templos religiosos, regido por los sacerdotes, cada uno con una función particular; encontramos así, los templos de los sueños, consagrados a Isis y Serapis, a los cuales los habitantes acudían para que el sacerdote encargado les ayudara a interpretar un sueño.

Importancia de los sueños. La relevancia de los sueños para los egipcios radica en la creencia de que los dioses utilizaban los ensueños como un medio para manifestar y expresar algún acto o deseo a los mortales: “El sueño fue para los egipcios uno de los lugares marginales en los que se puede producir la intersección entre potencias trascendentes y simples mortales: es un espacio privilegiado para las teofanías en el que la divinidad manifiesta su voluntad.” (Baráibar, 1998).

Así, los habitantes se dirigían a los templos de sueños y pedían al sacerdote aclarara algún sueño que éstos primeros hubieran tenido. En otras oportunidades, cuando se presentaba un dolor o enfermedad, acudían al templo para incentivar los sueños. Para esto, el sacerdote le indicaba que se acostara en una cama conocida como “lecho o cama de sueños” y a través de conjuros, canciones y drogas psicoactivas sumergía al paciente en un sueño que duraría 9 días, durante los cuales los dioses le manifestarían al durmiente la cura de su dolencia. Asimismo, existían otras ocasiones, en las cuales los sacerdotes eran quienes se introducían en la inducción de los sueños para obtener un augurio o profecía sobre un hecho futuro, como por ejemplo el resultado de una batalla (victoria o fracaso).

Los egipcios pronto notaron que los sueños no se presentaban literalmente, sino a través de símbolos y representaciones que ameritaban una interpretación para lograr su comprensión. De esta forma, los sacerdotes comienzan a anotar aspectos importantes de los sueños que tenían y que les contaban y su supuesto significado, creando así el Libro de los Sueños (Ver imagen 4 y 5).

Al igual que los Libros de los Sueños, también se encuentran otras interpretaciones de ensueños tales como los que se hallan en la Biblia y otros lugares (Ver imagen 6), lo que nos demuestra que para los egipcios del Imperio Antiguo, los sueños eran una vía de comunicación con los niveles más altos de existencia divina, por lo tanto, exigían la atención y el estudio de sus habitantes, quienes con el tiempo se convirtieron en expertos en la ciencia de oniromancia.

Fe Bahá’í

Historia. Es la religión más joven independiente del mundo. Surge del seno del Islam, aunque es diferente a éste. La fe fue instaurada por el profeta persa Siyyid `Alí-Muhammad, conocido como el Báb, cuando éste anunció la llegada del Mensajero de Dios e informó que debía preparar a la humanidad para tal acaecimiento. Este Mensajero sería Bahá'u'lláh (en árabe “Gloria de Dios”).

Poco a poco, gran cantidad de personas comienzan a unirse a las nuevas enseñanzas, lo que inquieta a las autoridades del clero musulmán, provocando una persecución del Báb y todos sus seguidores. En 1850 fue ejecutado en la plaza pública de la ciudad de Tabriz.

Más tarde, aparece Bahá'u'lláh, quien sigue las enseñanzas del Báb, por lo tanto los oficiales de Persia mantienen su ola de violencia, en la que se ve sumergido, obligado al exilio. A pesar de haber sido desterrado de diversas naciones, nada lo detuvo en realizar su misión y trasladándose por varios lugares del Cercano Oriente, siguió enseñando su ideal principal de unificar la raza humana en una sociedad global.

Tras la muerte del profeta, los principios bahá’ís no se pierden en el tiempo, más bien se expanden por territorio del Oriente Medio. Así, la fe bahá’í pasa a manos de `Abdu'l-Bahá (en árabe "siervo de Bahá"), hijo de Bahá'u'lláh. `Abdu'l-Bahá fue designado por su padre como único intérprete y heredero de las enseñanzas bahá’ís y Cabeza de la Fe, antes de su muerte.

`Abdu'l-Bahá es considerado por sus discípulos como el “ejemplo perfecto del modo de vida bahá'í.” (Comunidad Internacional Bahá’í, 2010). Muere en 1921, habiendo logrado consolidar las bases de la Fe Bahá’í.

Cultura. Los cimientos de la Fe Bahá’í convergen de las enseñanzas de Bahá'u'lláh que giran alrededor de una idea central: la existencia de un solo Dios y la unificación de los grupos humanos en una sociedad pacífica global, así lo apunta la Comunidad Internacional Bahá’í (2010):

Entre los principios que promueve la Fe Bahá'í como vitales para alcanzar esta meta figuran: el abandono de todas las formas de prejuicio, asegurar a las mujeres plena igualdad de oportunidades con los hombres, el reconocimiento de la unidad y relatividad de la verdad religiosa, la eliminación de los extremos de pobreza y riqueza, conseguir la educación de todos, la responsabilidad de cada persona de buscar la verdad independientemente, el establecimiento de una federación mundial, reconocer que la verdadera religión está en armonía con la razón y la búsqueda del conocimiento científico.” (http://info.bahai.org/spanish/bahaullah-basic-teachings.html).

El modo de vida que proyecta la Fe Bahá’í está estrechamente vinculado con el desarrollo personal, como bien lo indica la Comunidad Internacional Bahá’í (2010):

La oración y meditación diaria liberan al alma de las pautas condicionadas y lo abren a nuevas posibilidades. Participando en proyectos con personas de diversas procedencias derriba prejuicios tradicionales. Se evita el uso del alcohol o de drogas narcóticas, excepto cuando estén prescritas por razones médicas, porque estas sustancias acaban aniquilando la mente. Lo mismo ocurre con el hábito de la murmuración, que debilita la confianza entre la gente y arruina el clima de unidad del que depende el progreso humano. Los escritos de Bahá'u'lláh conceden gran importancia a la institución de la familia como base de la sociedad humana. Se subrayan especialmente la santidad del matrimonio, el reconocimiento de la igualdad del marido y la mujer y el uso de la consulta.” (http://info.bahai.org/spanish/way-of-life.html)

Asimismo, la Fe Bahá’í también reconoce a los profetas de otras religiones, lo que llaman cadena de Mensajeros de Dios, siendo Bahá'u'lláh el más reciente, se encuentran Abraham, Moisés, Buda, Zoroastro, Cristo y Mahoma.

Importancia de los sueños. Los bahá’ís creen que al soñar, el cuerpo se queda muerto y el espíritu vive, lo que permite un mejor y mayor desarrollo de las facultades mentales del ser humano, alcanzando un nivel más alto de inteligencia. Asimismo, suponen que muchas veces los sueños presentan las soluciones a problemas que no se consiguen en el estado de vigilia, como también creen que algunos sueños exhiben circunstancias que acaecerán en el futuro. Consideran el ensueño como un medio donde el alma se desinhibe del cuerpo físico, y logra la satisfacción espiritual: “En el estado de vigilia el ojo alcanza a ver a escasa distancia; pero en sueños quien se halla en el Oriente ve el Occidente” ('Abdúl-Bahá)

De este modo, el ensueño es utilizado para explicar la diferencia y al mismo tiempo la conexión que existe entre el cuerpo y el alma. El cuerpo humano puede sufrir un incidente, se puede enfermar, se puede alterar, mientras que el espíritu se mantiene en su condición original, “eterno en sus facultades espirituales, libre de imperfección o mutilación alguna.” ('Abdúl-Bahá). Por ello, los bahá’ís concede suma importancia a los sueños, ya que es durante éstos que el espíritu se independiza del cuerpo.

Interpretación de los sueños

Una visión global

Religiones comparadas

Aborígenes australianos, egipcios, bahá’i´s. Una vez expuestas la interpretación e importancia que confiere cada religión a los sueños, podemos entrar en una somera comparación.

Se observa que las tres culturas, anteriormente citadas, consideran que el sueño es un medio en el que se presentan visiones futuras y respuestas a muchas preguntas. Tomemos por ejemplo los aborígenes australianos y los egipcios, ambos coinciden en la creencia de que los sueños son manifestaciones de seres superiores, aquellos progenitores de la tierra donde habitan. En la Fe Bahá’í no se nota tal convicción, sin embargo, se podría relacionar el alcance de un estado absoluto espiritual con la existencia de un Ser Supremo, aquel que demanda un estilo de vida guiado por el carácter emocional y la sensibilidad.

Asimismo, existe un factor común dentro de estas exégesis de los sueños: la revelación y/o aparición de imágenes que pronostican el futuro. Quizás no vistas desde la misma intensidad y credibilidad, pero sí desde la perspectiva que les permite asegurar que lo soñado ocurrirá en algún momento de su vida posterior. También, concuerdan en el hecho de que el estado onírico proporciona el remedio, alivio o respuesta de un dilema, duda o padecimiento.

Claro está la transcendencia del mundo onírico en la vida cotidiana de los individuos pertenecientes a dichas culturas, cómo el sueño penetra e influye es sus tradiciones y en el desarrollo de su vida espiritual.

Conclusión

Sin importar la magnitud que otorguemos al ensueño y/o al estado onírico, no podemos evitar en coincidir en los misterios que intuyen la mente. Aún en nuestra época se mantiene vigente la necesidad humana de comprender y conocer sus significados, inclusive si no le prestamos atención al análisis psicológico, no podemos negar la intriga que trae consigo un sueño y la eterna pregunta ¿qué significa? Es un principio natural del ser humano: la curiosidad y la duda.

Muchas han sido las investigaciones que intentan explicar lo que se oculta tras un sueño, el porqué de éste en ese día y momento, pero a pesar de todas las teorías desarrolladas, no se sabe a ciencia cierta la respuesta a dichas interrogantes.

Pues, los sueños seguirán participando dentro de las cadenas de los misterios que engloban nuestro planeta. Y es que, ¿será posible para el ser humano alcanzar algún día la verdad absoluta? Quizás eso perjudicaría la esencia del humano, ya que éste se mueve por la intriga y el suspenso, eso es lo fascinante y placentero de la vida. Si no fuera por sus misterios, ¿qué sería de nosotros? ¿A qué nos ocuparíamos si supiéramos las respuestas a todas las preguntas? A mi parecer, la vida sería muy aburrida.

Referencias

¨ CIRUELO, P. (1977). Reprobación de las supersticiones y hechicerías. Barcelona. Colección La Cara Oculta.

¨ GONZÁLEZ, M. (2002). Sueños: lo que significan para usted. Estados Unidos. Llewellyn Español.

¨ GUIDOTTI, M. & CORTESE, V. (2002). Antiguo Egipto: arte, historia y civilización. Madrid. Susaeta.

¨ QUEVEDO, F. (1972). Los sueños. Barcelona. Petronio.

¨ WALKER, M. (2004). Historia del Antiguo Egipto. Madrid. Edimat Libros S.A.

Recursos electrónicos

¨ Anónimo. (s/d). Cultura aborigen. Recuperado el 15 de enero de 2010, de http://www.cairnsunlimited.com/es/aborigenes.htm

¨ Anónimo. (s/d). Los sueños desde la Antigüedad hasta Jung. Recuperado el 15 de enero de 2010, de http://www.suenos.saludparati.com/antiguedad_4.htm

¨ BARÁIBAR, J. (1998). Los sueños en el Antiguo Egipto. Recuperado el 15 de enero de 2010, de http://clio.rediris.es/articulos/egiptoinsolito.htm

¨ Comunidad Internacional Bahá’í. (2010). La Fe Bahá’í. Recuperado el 15 de enero de 2010, de http://info.bahai.org/spanish/

¨ Comunidad Internacional Bahá’í. (2010). Life, death and the soul. Recuperado el 15 de enero de 2010, de http://info.bahai.org/article-1-4-0-5.html

¨ GONZÁLEZ, J. (s/d). Sueños de Ayahuasca. Recuperado el 15 de enero de 2010, de http://juper.tripod.com/suenos.html

¨ INMA. (2008). Los aborígenes australianos: sueños y medio ambiente. Recuperado el 15 de enero de 2010, de http://viajeoceania.com/aborigenes-australianos-suenos-y-medio-ambiente/

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